Pasos para organizar una Asamblea Popular
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El “TLC”, nuevo filibusterismo en los planes de dominio, recolonización y esclavización de Estados Unidos sobre nuestras naciones.

En la primera toma de posesión, el inquilino de la Casa Blanca dijo que Estados Unidos tenían que preocuparse por exportar arroz, frijoles, maíz, carne y azúcar.  La angustia de Bush tiene su explicación en la existencia de un 25 a 30% de excedentes agrícolas y en superproducción de la industria que tienen desesperadamente que vender, ante el ahondamiento de la crisis general del imperialismo mundializado, expresada en deflación, desaceleración e inflación de la economía y la descomposición general de la sociedad capitalista de los Estados Unidos.

Ahí se encuentra la lógica económica y la razón política del lanzamiento de los maliciosamente llamados tratados de libre comercio.  El mal llamado TLC es un paquete de imposiciones que responde a la estrategia de dominación global de Estados Unidos.  Es un machote de unas 2600 páginas, cargado de tecnicismos en derecho comercial, dictado de manera despótica e inmoral para la anexión de las economías de Centroamérica a la del imperio y esclavizar a nuestros pueblos.  Es un acto en el que se valen de la complicidad, el entreguismo vendepatria y el cinismo de los sectores del capital financiero y los políticos gobernantes.  Es una puñalada por la espalda al pueblo al que tratan de engañar con una falsa negociación entre  dos partes, ya que opera como tratado para Costa Rica, pero como acuerdo para Estados Unidos, es absoluto e inmodificable a perpetuidad y en la Asamblea Legislativa no se discutirá ni se le podrán hacer cambios, los diputados “how much” solo harán la pantomima de bendecirlo con un sí y por supuesto y lo que es más grave todo esto sin consulta y evadiendo la opinión de la mayoría popular.  Así, este no es un convenio comercial y mucho menos libre.  En el modo de producción capitalista, desde la época colonial se ejerce lo que los clásicos llamaron la “libre concurrencia”, o la competencia comercial, sin embargo, tal mecanismo del mercado funciona mal y lejos de promover libertad comercial y apertura, degenera en concentración, centralización y en el monopolio, lo que implica un mundo donde pocos acumulan la riqueza a costa de la ruina de muchos.  Surge el pantano donde los saurios capitalistas más fuertes se comen a los más débiles.  Hoy esta clara e irrefutable tendencia es la que enmarcará el contenido real del “TLC”, donde los poderosos consorcios gringos aplastarán a las empresas comerciales, agrícolas, industriales y de los servicios nacionales y nuestra indefensa economía en condiciones de desigualdad, sería absorbida por las fuerzas incontrastables del poder económico del imperio.

En 1994, en la cumbre de Miami, Clinton mencionó un mercado de casi 1.000 millones de personas, estaba refiriéndose al establecimiento, en Latinoamérica, de una camisa de fuerza bajo el sello de su llamada “democracia” que sería el ALCA.  Se lanza también la doctrina de la “verdad duradera”, con la que Centroamérica queda reafirmada como “patio trasero” de Estados Unidos, que implica control directo de migraciones, remesas e ingerencia político-económica y militar.

Para 1980, surge el Documento de Santa Fe, donde se articula toda la estrategia de dominación, control, contención y contrainsurgencia de Estados Unidos sobre el continente.  Desde ahí empieza toda la ofensiva con medidas neoliberales sobre nuestros pueblos.  El F.M.I.,  el B.M. y la O.M.C. ejercerán un influjo de políticas forzadas a los gobiernos que de manera servil y criminal aplican, como los PAEs – que implican privatización galopante, desmantelamiento del Estado, devaluación de la moneda, erosión del patrimonio nacional y entrega de los recursos naturales al capital extranjero.  Tales agencias financieras y económicas internacionales basadas en los grilletes de la deuda externa, golpean la estructura comercial de nuestros naciones con los subsidios y el proteccionismo.

Ronald Reagan montó en forma unilateral la Iniciativa de la Cuenca del Caribe, que hasta hoy ha profundizado las desigualdades entre mercados, intercambio y economías de Centroamérica y Estados Unidos.  Es decir se agudizan los abismos en los términos de intercambio, haciendo crecer el papel de las empresas transnacionales en la relación comercial.  Recordemos que la agricultura de cambio dejó ruina y desarraigo entre los campesinos costarricenses y monopolización de la producción y comercialización en corporaciones gringas como Del Monte y Pindeco.

También se degrada paulatinamente el mercado interno, luego agravado por los procesos privatizadores y la penetración del capital transnacional. Esa sostenida tendencia es reflejada en la entrega de actividades económicas a monopolios inconstitucionales, como son los casos de Riteve y Alterra.

Con la trampa de una llamada “integración económica” enclavada por decisiones arbitrarias desde Washington se han usado las economías de Centroamérica, el Caribe y América Latina en general, en función de los intereses estratégicos de las empresas norteamericanas.  Otros ejemplos, como el “Tratado de Integración Económica Centroamericana”, solo provocó mayor dependencia económica, tecnológica y financiera, aumento de la pobreza entre los pueblos, aumento de la acumulación del capital en las oligarquías criollas y especialmente saqueo de superganancias por los consorcios gringos.  Por el contrario se ha provocado la división entre los pueblos, se ha debilitado a las naciones y agravado la desintegración.

Se observa que el “TLC” es parte de un plan de medidas y políticas que la potencia imperialista ha activado desde varias décadas atrás, y que nuestros pueblos vienen sufriendo en carne propia en forma de miseria, hambre, desempleo y violación de sus derechos humanos fundamentales.  El “TLC” es básicamente un plan político que responde a las urgencias provocadas por la necesidad de Estados Unidos por mantener su hegemonía como imperio, cuando su poderío se resquebraja irremediablemente.  El debilitamiento de una economía monopólica mundializada, sustentada en la industria de la guerra, perfila acciones de opresión económica sobre los países y regiones que controla, que implica  la eliminación de barreras comerciales a los productos importados, pero se da una aplicación unilateral de las mismas.  Centroamérica suprime los aranceles y normas sanitarias, mientras tanto, Estados Unidos no renuncia a las restricciones, mantiene los subsidios y el proteccionismo.  Las poderosas transnacionales protegidas por la OMC, mantendrán los privilegios, y en el “libre mercado” del TLC, destrozarán a nuestros productores y se apoderarán de nuestros mercados, tomarán los servicios fundamentales, sus negocios y arrasarán los recursos estratégicos del suelo, subsuelo, el agua, los combustibles fósiles y la belleza escénica.  Además, encadenando el “TLC”, el Plan Puebla Panamá y el Plan Colombia, pretenderán controlar los recursos humanos, convirtiendo a la población productora del campo en fuerza de trabajo urbana, reubicándola forzosamente en las ciudades.  Intentarán manejar los corredores biológicos y logísticos (carreteras, aeropuertos, ferrocarriles, puertos) y toda la infraestructura que requiere el proceso de recolonización impulsado por la Casa Blanca y el Pentágono.  Estos factores geoestratégicos engarzados, implica fortalecer los aparatos de  represión, fuerzas policíacas, contingentes “antidrogas”, cuerpos antiinsurgentes y la creación y construcciones de academias militares como la ILEA y de bases militares como el campo de entrenamiento militar establecido en el Murciélago y a la base naval de la marina USA que están montando en Golfito.

Sería importante preguntarse:  Si el “TLC” es tan bueno y sería la solución a la pobreza y al desarrollo de nuestra nación, ¿por qué no es un pacto comercial en el que hubo negociación real y donde ambas partes hicieran sus propuestas?  ¿Por qué es un paquete unilateral?  ¿Por qué se concertó en una especie de confabulación secreta a la que se le llamó negociación?  ¿Por qué dedican más de 300 millones de dólares, por cada país centroamericano, para su imposición?  ¿Por qué han desarrollado una campaña publicitaria furibunda, demagógica y vacía, para tratar de convencer de sus supuestas bondades?  ¿Por qué al pueblo no se le consultó y no se le tomó en cuenta sobre decisiones del “TLC”?.

Hoy más que nunca en la encrucijada en que se ve arrinconado nuestro pueblo, crecen y se proyectan frente a la generaciones actuales, las imágenes del ejemplo valiente, la determinación, el decoro y la claridad de nuestros antepasados, cuando en 1856 pusieron a disposición de la soberanía, la dignidad y la independencia, su propia vida.  Tomaron las decisiones adecuadas y con la convicción de su humildad, se abocaron a rechazar a toda costa, a los invasores del norte que pretendían esclavizar nuestras naciones.

Hombres y mujeres que se expusieron en otras épocas a los más duros sacrificios, para combatir por los derechos fundamentales políticos, civiles, laborales, por la salud, la educación, la vivienda digna, por la justicia social, la libertad, la paz y la autodeterminación de los pueblos, elevan hoy también su estatura humana, para alumbrar el camino de lucha que estamos en el urgente desafío de seguir ahora, para derrotar a los nuevos filibusteros, que vestidos de diplomáticos, unos, de “negociadores” otros, invasores que hoy de nuevo nos agreden igual que antes, con tropas, fragatas, con bases militares, asesores y planes de ocupación.  Los ejemplos de Juan Rafael Mora, del general Cañas, Carlos Luis Fallas, Carmen Lyra, Marcial Salas Blanco, Carlos Agüero, El Chato Medrano, Antonio Mendoza, Gil Tablada, Yamileth López, José Angel Marchena, Pepe Romero, Manuel Monge, Viviana Gallarda, entre otros, debe estar presente y vivir con nosotros en la lucha cotidiana, para derrotar a los enemigos del pueblo y ayudarnos a la defensa de la soberanía y la autodeterminación de nuestras naciones.

 

Óscar Barrantes Rodríguez
Colectivos de Resistencia y Acción Popular.
Comité Cívico de Occidente.

Asambleas del Pueblo
12 de setiembre del 2005.

 

 

 

 

 

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